El megaterminal portuario de Chancay ha consolidado su primer año de operaciones comerciales transformando el tablero logístico del Pacífico Sur. Concebido como el puente definitivo entre Sudamérica y Asia, el puerto operado por Cosco Shipping cierra este ciclo con más de 500,000 TEU movilizados y 2.4 millones de toneladas de carga procesadas, inyectando un dinamismo inédito al comercio exterior de la región.
Según reveló el embajador de China en el Perú, Song Yang, el valor acumulado de las mercancías que ya pasaron por sus muelles asciende a los US$ 3,600 millones.
Radiografía del boom: El "efecto Shanghái" en 23 días
La reducción del viaje marítimo entre Chancay y Shanghái a solo 23 días se ha convertido en la principal ventaja competitiva para el sector agroexportador peruano. De acuerdo con la gerencia de Cosco Shipping Ports, el flujo comercial se divide claramente en dos frentes:
Exportaciones estrella: Lideradas por productos frescos de alta calidad (arándanos, uvas, paltas y pesca), que ya representan el 50% de los despachos hacia el mercado asiático.
Importaciones clave: Concentradas en el ingreso de cemento, carga a granel y vehículos.
Este intercambio impulsó un crecimiento vertical en el movimiento de naves entre enero y mayo de este año (un incremento estimado del 44%). Destaca el despegue de los buques portacontenedores (+51%) y, de manera sobresaliente, los barcos de carga rodante (vehículos), que duplicaron su volumen (100%) frente al mismo periodo del año anterior.
La paradoja de la Fase 2: Capacidad de sobra, pero a la expectativa
A pesar del éxito operativo, Cosco Shipping mantiene congelada la fecha para el inicio de la segunda fase del proyecto (que contempla un diseño final de 15 muelles).
"Actualmente contamos con una capacidad instalada de un millón de TEU y seis millones de toneladas, expandible rápidamente a 1.5 millones. Cualquier decisión sobre la siguiente etapa dependerá estrictamente del comportamiento del mercado y la consolidación de la carga", precisó Jason Guillén, gerente general adjunto de la operadora.
Los tres candados que frenan el desarrollo integral
El éxito intramuros del puerto contrasta con la lentitud de la infraestructura pública y el marco normativo peruano. El empresariado y la operadora coinciden en que el potencial del hub enfrenta tres desafíos estructurales urgentes:
El Plan de Desarrollo Urbano (PDU) de Chancay: Este instrumento, aún pendiente de aprobación, es clave para ordenar el crecimiento comercial de la zona. El alcalde distrital, Juan Álvarez Andrade, estimó que el próximo mes podrían verse avances para habilitar el suelo donde se proyectan las grandes industrias.
Conectividad Transcontinental: El futuro del terminal está amarrado a proyectos viales nacionales, como la postergada interconexión ferroviaria con Brasil (Tren Bioceánico) y la optimización de las rutas hacia la sierra y selva a través de los corredores de Sayán, Churín y Oyón.
El Marco Legal (ZEEP): El capital privado internacional se mantiene a la expectativa de la aprobación de las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP) y de incentivos tributarios claros.
La mira de China: Más allá del puerto
El apetito inversor de Beijing no se detiene en los muelles de Chancay. La Embajada de China confirmó que sus corporaciones estatales y privadas están preparadas para ingresar agresivamente a las licitaciones de grandes proyectos conexos en el país.
El foco geopolítico y comercial de China apunta ahora a un circuito norte que incluye la mejora de accesos viales en Chancay, la adjudicación del Parque Industrial de Ancón, proyectos de energías renovables e, incluso, obras de expansión en el competidor directo de la zona centro: el puerto del Callao. La pelota, ahora, está en la cancha del Estado peruano.
GS1 Perú
30.06.26