Por mucho tiempo, la organización
del almacén no era tomada
en cuenta en su real importancia.
Era considerada la “cenicienta”
dentro de la estructura empresarial,
al punto que el personal “menos
calificado” era derivado a
esa área. Esto ha ido cambiado
progresivamente y el empresario
de hoy tiene otra mentalidad respecto
a la gestión de los almacenes.
Hoy en día, cuando los clientes
cada vez perciben menos diferencias
entre las distintas marcas que componen
la oferta de un artículo,
la función del almacén
cobra mayor importancia al ser el
responsable de proporcionar el producto
en el lugar, momento y cantidad
que el cliente lo demanda.
El Ing. Adolfo Valencia Napán,
experto en temas de organización
logística, indicó
que las empresas suelen perder entre
15 a 20 % de sus ingresos fijados
al año por una inadecuada
organización de sus almacenes,
pese a que la inversión que
se requiere en ello es baja.