Debido a
los procesos contables actuales
todos los años se registran
diferencias entre los registros
contables y el inventario físico.
En el caso de la mercadería
los ajustes pueden ser identificados
por errores manuales o por malos
registros; sin embargo, en el caso
del manejo de los activos fijos
existe un mayor proceso de control
que genera una mayor complejidad
a su ajuste.
Los activos
fijos requieren contar con un registro
más detallado de su manipulación
y brindar seguridad a la institución
que está cumpliendo un rol
de generación de valor. Es
por eso que la introducción
de elementos de identificación
con RFID favorece un mayor control
a la institución.
Empresas
de todo tamaño en el mundo
están pasando a identificar
sus activos con RFID. Activos como
equipos de cómputo, herramientas
de trabajo, equipos de laboratorio
o productos de alto valor están
pasando a tener un mayor control
utilizando sistemas de RFID para
validar su ubicación, estado
y últimos movimientos.