Vande
Vate indicó que la crisis no debe ser un
impedimento para que las empresas continúen
en el camino de crecimiento, sino que deben aprovechar
el contexto para desarrollar capacidades y competencias
que les permitan destacar en el mercado frente
a sus competidores. Indicó además,
que éstas capacidades deben ser aplicadas
de manera directa a la cadena de suministro, ya
que este es un punto clave para establecer la
competitividad de la empresa.
En
este contexto, la teoría de las 5 Fuerzas
de Porter cobra vigencia. Según este modelo
desarrollado por el economista Michael Porter
(1979), la estrategia competitiva de una empresa
debe analizar 5 variables -la posible entrada
de nuevos competidores, el poder de negociación
con los proveedores, el posible ingreso de productos
sustitutos, la rivalidad entre los competidores
y el poder de negociación con los compradores-
para determinar su rentabilidad.
De
otro lado, señaló que las empresas
que pretendan ser sólidas en tiempos de
crisis deben mantener buenas relaciones tanto
con sus empleados, quienes constituyen la fuerza
productiva de la organización, como con
sus proveedores, que contribuyen a la efectividad
de los procesos en la cadena de suministro.
Por
el lado de los trabajadores, Vande Vate señaló
que el despido es la peor opción que las
empresas pueden tomar. Si se trata de disminuir
costos, la reducción voluntaria de horarios
y el recorte temporal de salarios son mejores
alternativas. La elección de años
sabáticos por parte de los empleados a
cambio de un tercio de su sueldo es otra opción
a tener en cuenta.
La
agilización de las operaciones, la actualización
de la tecnología, así como las buenas
prácticas empresariales son otras técnicas
que pueden ser utilizadas por las empresas para
salir fortalecidas de la crisis. |