Para José Rojas Hernández,
gerente general de la Central Piurana de Cafetaleros
(CEPICAFE), este mecanismo de comercialización
tiene un enorme potencial de crecimiento y en
países donde no se conocía, se está
tomando gran importancia, como por ejemplo, en
Francia cuando hace tres años no se tenía
idea del Comercio Justo.
Uno de los principales clientes de CEPICAFE
para el producto panela es la empresa francesa
Ethiquable, un cliente con la visión
de Comercio Justo, que trabajó en ONG’s
en el Perú y que en dos años pasó
a facturaciones de 20 millones de euros.
Aún cuando en muchos países,
el crecimiento del Comercio Justo es importante,
en otros como en Alemania -que ya tuvo su apogeo
hace unos diez años- ahora está
casi estancado. Sin embargo, recién empieza
en Francia, Italia, Suiza, Nueva Zelanda, naciones
donde el crecimiento es impresionante, afirma
Rojas Hernández.
Pero los grandes competidores de CEPICAFE son
los brockers y grandes compañías,
quienes han dominado el mercado y no les conviene
el desarrollo de este concepto comercial.
Para CEPICAFE lo importante no solo es que
sus productos se vendan por razones de solidaridad
dentro del mecanismo de Comercio Justo, sino
que además tienen el reto de garantizar
la calidad de sus mercaderías para competir
con las trasnacionales.
Por ello se promueve y privilegia una política
de calidad, mediante la aplicación de
estándares en todo el proceso productivo,
de comercialización y la obtención
de certificaciones internacionales.
De allí que tienen especial preocupación
por las certificaciones ISO, la certificación
con el sello GS1 GTC de trazabilidad y la aplicación
del sistema HACCP, que garantizan la calidad
de los productos.